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domingo, 10 de mayo de 2015

Burn out o cerebro quemado. Cuando el rol profesional se traga a la persona del trabajador

El síndrome del burn out o cerebro quemado surge como  producto de una opresión provocada por demandas y exigencias internas o externas.

La sobre exigencia de un trabajador, cuando es  desmedida puede ser extremadamente peligrosa para la salud mental y física de quien padece este síndrome.

Dejar todo por el trabajo tiene un costo muy alto, ceder el rol personal en favor del laboral puede destruir en forma gradual al aparato psíquico.

En general las personas que enferman de burn out, no tienen registro de padecimiento, y es el cuerpo a través de somatizaciones el que le pone un limite a quien lo padece.

Es frecuente que quienes son atravesados por esta patología, no presenten ningún registro de malestar.

Se sumergen en el trabajo como via de escape para conflictos de su vida que no están en condiciones de plantearse.

Lo entregan todo y mas en el trabajo, en desmedro de su vida personal.

Suelen estar disociados, es decir no registran el malestar emocional, pero se pasan el tiempo haciendo consultas medicas presentando todo tipo de sintomatología.

Por este motivo este síndrome es precursor de los infartos.En muchos otros casos pueden llegar a constituirse tanto en cuadros depresivos graves, como en trastornos de ansiedad.


Sus orígenes pueden estar  provocados por las presiones  internas. Esta patología es característica de las personas sobre-adaptadas.



La sobre- adaptación es un esfuerzo constante por realizar las tareas con un alto grado de responsabilidad y perfeccionismo. Implica sobre-exigirse para lograr los mejores resultados en el desempeño del rol.


El rol profesional  adopta una centralidad en la vida del individuo que padece del síndrome de Cerebro Quemado, en desmedro de su propia identidad. Es decir, el rol laboral se fagocita a la persona. El rol se devora a la persona.  


Toda la adrenalina y la energía son aplicadas al rol laboral. La vida personal queda en un ultimisimo plano.


Frente a la sensación de frustración y falta de reconocimiento  la resultante es  un sometimiento a situaciones de estrés extremo, que generan un agobio persistente.el aislamiento,

Existen factores relacionados con el contexto como, ambientes hostiles, el acoso laboral, la hiperexigencia de un mercado competitivo,  como así también el pedido de realización de tareas tipo misiones imposibles que provocan un desgaste tal que degradan al ser humano, lo humillan y lo acarrean a situaciones altamente estresantes.


La presión interna, arrastra a las personas a un grado de omnipotencia en la cual sienten, piensan y actúan haciendose cargo de aquello que les corresponde y mucho más. 


La autoestima se deteriora y surge una sensación que le hace sentir a la persona que ya no es la que era, y que nunca podrá recuperarse. A veces el tirano exigente es uno mismo, que se exige al máximo, que esfuerza  una cuerda elástica con tanta insistencia que no evalúa los riesgos, hasta que logra reconocer que la paciencia no es infinita pero con un grado de ira, enojo y desgaste difíciles de recomponer.


El mundo privado de la persona sobreadaptada cede frente al rol, dejándolo todo por el buen desempeño laboral. Es así que aquellos que padecen burn out les pueden aparecer síntomas que den cuenta de cansancio extremo, nerviosismo, irritabilidad, alteraciones en el apetito y en el sueño, disminución de la libido sexual. La sensación que sobreviene es de vacío. Pierden la capacidad de motivarse, como si el cuerpo fuese sólo una caparazón que no contiene nada, ni afectos, ni capacidad de dar, ni de amar. Todas las razones de la vida se focalizan en ese desgaste que desgrana la mente conduciéndola a la nada misma.


Es preciso tomar en cuenta estos signos, y solicitar ayuda profesional, ya que el agravamiento de esta sintomatología puede  traducirse también en enfermedades psicosomáticas, como alergias, problemas respiratorios, gástricos( nauseas, gastritis, dolores abdominales, colón irritable), cefaleas crónicas, caída del pelo, aparición sorpresiva de canas, cansancio permanente, perdida de la voluntad para realizar tareas cotidianas.


La psicoterapia cognitiva ofrece alternativas de pensamiento para alterar los significados que surgen como producto de esquemas de pensamiento, y lograr interrogarlos, para promover cambios a nivel físicos y psíquicos. Los tratamientos poseen un aval científico, que respaldan la validez y la confiabilidad de los mismos.


Las personas sobreadaptadas y perfeccionistas son las más vulnerables a padecer el síndrome de burn out. Por lo general atribuyen su malestar a las sensaciones físicas desconociendo que toda esta sintomatología es de origen psicológico.


Es usual que frente al estrés y cansancio extremos aparezcan sensaciones de no dar más, o de no tener más fuerzas para seguir adelante.

Promover la conciencia social para este tipo de situaciones es de enorme importancia ya que el cuidado del ecosistema emocional forma parte de la responsabilidad social y empresarial. Las malas prácticas organizacionales agudizan a la vez, que sostienen situaciones que acarrean a su personal a situaciones limítrofes, que en oportunidades traen aparejadas graves consecuencias.


Betina Ianovski.

Licenciada en psicología. Especialista en tratamientos para burn out. 
Psicología para las organizaciones y las empresas que buscan el cambio.
Psicoterapia Cognitiva
Mail a: baianovski@hotmail.com.
@plandecarrera

sábado, 5 de julio de 2014

Pasados de rosca

Los tiempos posmodernos suelen devastar a los psiquismos propensos a la búsqueda del perfeccionismo y a los que lo dejan todo en pos de un reconocimiento profesional.
Poner el cuerpo integro, en jornadas full life, en las que no encastra ni por asomo el tiempo libre, es un precursor de la patologia del cerebro quemado o burn out.
Los ciclos laborales se prolongan y entrecruzan con la vida personal. El yo, self o si mismo queda desdibujado detras del rol profesional. Las tareas, los proyectos y los objetivos  se focalizan en solo aspecto, el laboral. Las emociones negativas invaden a los sujetos que caen en esta trampa vital. 
El placer pasa a un segundo plano, y el deber se embandera de una manera tan invasiva, que lo unico importante es cumplir.
Entonces las metas que los pasados de rosca se proponen superan lo posible. Es asi que  la brecha entre objetivos reales, y los altos ideales que los hiperexigentes intentar realizar terminan consumiendo a las personas que quedan entrampadas en sus proyectos personales.
Se les hace imposible reconocer que la implicacion que tienen en el trabajo esta sobredimensionada.
Los pasados de rosca, se muestran irritados y preocupados todo el tiempo.
La vida se enrosca alrededor del rol profesional, y la sensacion de fatiga cronica, y de escasez e recursos personales, degradan a la persona sobreimplicada en su trabajo.
Este estilo de personalidad, no tolera los momentos de ocio. Necesitan fijarse nuevas metas todo el tiempo, y exigen lo mismo de los demas.
Las horas de sueño, son reemplazadas por horas de trabajo. Nada de lo que hacen les parece bueno, y viven corrigiendo o agregando objetivos para alcanzar el exito.
¿Que es el exito para ellos? ¿Como viven los desafios personales?
¿Acaso solo pueden disfrutar trabajando?   
¿Pueden evaluar positivamente la tarea que completan?
El exceso de trabajo, destruye el potencial creativo, y obtura el crecimiento profesional y personal. Cuando el grado de involucracion es muy alto, aparecen problemas emocionales, que se traducen en estados de ansiedad, que suelen terminar en ataques de panico, en somatizaciones, y en depresiones graves.
A veces estos estados de hiperalerta laboral terminan consumiendo a las personas que no pueden separar su mundo privado del mundo laboral.
No se puede hacer camino, cuando no hay paradas para reabastecer el aparato psiquico.
Descuidar la vida personal, los afectos, las redes interpersonales tienen un costo muy alto ya que descompensan los estados animicos, provocando confusiones y desorganización.
Los problemas de hiper implicacion laboral pueden ser re- evaluados en la psicoterapia cognitiva con orientacion laboral. Los tratamientos se centran en las habilidades, y en las dificultades que se relacionan con la inteligencia emocional. Por este motivo la psicoterapia facilita la reorganizacion de los esquemas de pensamiento para lograr desplegar al maximo el potencial, pero sin descuidar los espacios personales.

Betina Ianovski, psicoterapia cognitiva.
psicotecnologia@gmail.com
@plandecarrera

jueves, 15 de agosto de 2013

El estrés y el cansancio de la segunda mitad del año.

A veces es el cuerpo el que anuncia que algo no funciona bien. Dolores, fatiga, irritabilidad, cansancio extremo, enfermedades a repetición suelen ser signos que dan cuenta de cuadros de estres.

Por lo general los orígenes pueden estar  provocados por las presiones  internas e hiperexigencia. A la vez esta época del año favorece las permentes exigencias de las organizaciones ya que se acercan los meses en los cuales hay que cerrar tratos para cumplir con los objetivos propuestos.
Las personas que se sobreadaptan realizan  un esfuerzo constante por realizar las tareas con un alto grado de responsabilidad y perfeccionismo para lograr los mejores resultados en el desempeño del rol.
La presión interna, arrastra a las personas a un grado de sobreexigencia en la cual sienten, piensan y actúan haciendose cargo de aquello que les corresponde y mucho más. 
La autoestima se deteriora y surge una sensación que le hace sentir a la persona que ya no es la que era, y que nunca podrá recuperarse. A veces el tirano exigente es uno mismo, que se exige al máximo, que estira las oportunidades como si fueran  una cuerda elástica, estirandola  con tanta insistencia que no evalúan los riesgos, hasta que logran reconocer que la tolerancia no es infinita pero con un grado de ira, enojo y desgaste difíciles de recomponer.
El mundo privado de la persona sobreadaptada cede frente al rol, dejándolo todo por el buen desempeño laboral. Es así que aquellos que padecen burn out les pueden aparecer síntomas que den cuenta de cansancio extremo, nerviosismo, irritabilidad, alteraciones en el apetito y en el sueño, disminución de la libido sexual. La sensación que sobreviene es de vacío. Pierden la capacidad de motivarse, como si el cuerpo fuese sólo una caparazón que no contiene nada, ni afectos, ni capacidad de dar, ni de amar. Todas las razones de la vida se focalizan en ese desgaste que desgrana la mente conduciéndola a la nada misma.
Las personas sobreadaptadas y perfeccionistas son las más vulnerables a padecer estres y asobrecargarse. Por lo general atribuyen su malestar a las sensaciones físicas desconociendo que toda esta sintomatología es de origen psicológico.
Es usual que frente al estrés y cansancio extremos aparezcan sensaciones de no dar más, o de no tener más fuerzas para seguir adelante.
Promover el cuidado del ecosistema emocional forma parte de la responsabilidad social y empresarial. Las malas prácticas organizacionales que sostienen situaciones que acarrean a su personal a situaciones limítrofes, y que suelen  traer aparejadas graves consecuencias.
La psicoterapia cognitiva ofrece alternativas de pensamiento para alterar los significados que surgen como producto de esquemas de pensamiento, y lograr interrogarlos, para promover cambios a nivel físicos y psíquicos. Los tratamientos poseen un aval científico, que respaldan la validez y la confiabilidad de los mismos.

Psicoterapia Cognitiva.
Tratamientos especializados para profesionales.
Celular:1551102327
psicotecnologia@gmail.com
@plandecarrera

domingo, 13 de enero de 2013

Qué ganas de no verte nunca más. Cuando la necesidad de no querer entrar más a una oficina se convierte en un deseo recurrente.

Tomar la decisión de cambiar de trabajo a veces deja de ser una elección que pueda ser procesada deliberadamente.

Existen contextos laborales negativos en los que  la desvalorización del capital humano se transforman en la moneda corriente con la que se comercia el contrato psicológico de los empleados.

La libertad de pensar, sentir y actuar se acota, y la frustración se apodera de las emociones básicas.

El pensamiento imperante de quien lo padece es el de huida o escape.  "Necesito escaparme de este calvario" "No quiero entrar a mi trabajo"; " No soporto más este lugar" "¿ Cuánto tiempo más tendré que resistir? " Estoy perdiendo las fuerzas".

La des-motivación y el desgano se entrecruzan en el pensamiento, mientras la trampa vital referente a la dupla continuar-abandonar se encarna en indecisión, dando origen a una desazón característica de una crisis laboral.

Trabajar en contextos adversos provoca una sensación de malestar insoportable, que genera una enorme disminución de la autoestima, y pone en riesgo la salud mental y psíquica.


·        ¿Lo único que queda es soportar?
·        ¿Renunciar al empleo?
·        ¿Cómo afrontar los gastos fijos, si  se accede al impulso imperioso de huir de la empresa?
·        ¿Vale la pena arriesgarse a perder la indemnización con tal de no seguir soportando?
·        ¿Es una buena salida renunciar y salir a buscar trabajo en un contexto altamente adverso?


¿Entonces qué hacer?
Los pasos a seguir requieren un análisis minucioso. Es importante no dejarse guiar por la  emoción pura .
Ser analítico y previsor. Consultar con profesionales serios y éticos pueden ser excelentes alternativas para gestionar el cambio, aún en medio del gran dolor que implica trabajar en un lugar en el cual una persona se siente desvalorizada, oprimida, angustiada, e inhibida en la producción de su potencial laboral.


·         Definitivamente la mejor alternativa es trabajar y gestionar el cambio de manera graduada mientras se evalúa la inserción en algún puesto diferente.
·         No dar rienda suelta a los impulsos y dejar el trabajo de un día para el otro.
·         Elaborar un plan de transición
·         Analizar las condiciones del mercado
·         Evaluar las posibilidades de acuerdo al perfil personal en relación a las oportunidades de reinserción

Betina Ianovski
Psicoterapia Cognitiva
Contacto telefónico para solicitar consultas: 1551102327
Entrevistas presenciales y vía skype